20 ejemplos de juegos autoctonos

Ha sido un largo camino para entender el TSG como un fenómeno importante para pensar la investigación académica y las políticas públicas. Después de realizar un Seminario Internacional delimitando el campo de conocimiento con investigadores invitados de universidades de Europa, Asia y Norteamérica Saura y Zimmermann, 2016 nuestro departamento se dirigió a investigadores de América Latina y Centroamérica, entendiendo que entre ellos «el conocimiento se encarna» Santos, 2019, p. 136.

En el evento que siguió, recibimos a investigadores de la Universidad de Antioquia Colombia y de la Federación Mexicana de Juegos y Deportes Tradicionales y Autóctonos FMJDAT/México, quienes expusieron sus buenas prácticas académicas y su experiencia investigativa. Un año después, en tierras colombianas, fuimos testigos del JRTC «Juego Tradicional de la Calle» en Caldas, municipio de Antioquia. En este festival, que cumple 37 años, vimos a toda una ciudad en las calles para jugar durante cinco días consecutivos Gómez et al., 2012.

Concebido por el maestro José Humberto Gómez, el fenómeno inspiró los Festivales de Juegos de Calle en São Paulo, realizados por el Grupo de Estudios PULA del Centro de Estudios Socioculturales-EEFE-USP. Este antecedente ha sido fundamental para apoyar nuestras acciones e investigaciones sobre los GET. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura [UNESCO] 2015 los GET son considerados un patrimonio inmaterial de la humanidad. La UNESCO destaca que «la práctica de los juegos tradicionales promueve la salud mundial».

Lo que parece ser el ethos de los GET es este diálogo corporal, que revela la humanidad que hay en todos nosotros, independientemente de los aspectos geográficos, sociales o culturales. Desde esta perspectiva, los deportes y los juegos son un lenguaje común, hablado con una llamada material a la acción. Los niños, por ejemplo, están completamente encaprichados con el arco y la flecha.

Es un material que les invita a jugar. Con el equipo, los jugadores repiten los mismos gestos y posturas arquetípicas de los guerreros que existen en todas las naciones. Hablamos desde esta comprensión de lo tradicional como algo situado en los gestos que los niños nos muestran hoy -en el aquí y ahora- con elementos arquetípicos que atraviesan diferentes tiempos y espacios.

Es posible encontrar los mismos gestos en las comunidades tradicionales de Brasil Hackerott et al., 2017. El juego evoca, en el cuerpo, la propia materialidad de la flecha, con imágenes de velocidad y rectitud Bachelard, 2008. Además, se encuentran gestos similares en todo el mundo.

En estas recurrencias, encontramos algo anterior a la tradicional dicotomía naturaleza-cultura. Vemos un gesto que es un precedente, que es característico de la humanidad. Por ejemplo, los primeros registros encontrados del juego de la peonza, un juguete infantil tradicional que gira sobre sí mismo: una pintura griega de un niño jugando a la peonza en la vejez.

La imagen del gesto de un niño jugando a la peonza es la misma que realizan los niños y niñas de hoy en día, ya sea en el interior de la selva amazónica, en las playas del noreste, entre los indios del Xingu, en las escuelas o en la periferia de los centros urbanos. Es un juego tradicional que dialoga con niños y niñas de todos los tiempos históricos y sin geografía definida. Así, hemos visto cómo el GET promueve el diálogo intercultural, a partir de un conocimiento que tiene lugar en la experiencia corpórea del gesto.

Al igual que el conocimiento desarrollado en las comunidades tradicionales, el conocimiento producido por el GET es del orden de la percepción. En Caldas, Dom Antônio fabrica trompos a plena luz del día, rodeado de niños y niñas ávidos. El maestro se jacta de haber formado a los mejores jugadores del país.

Sus peonzas son consideradas las mejores del mundo, perfectas y exactas. Cuando le vemos actuar con los niños que han crecido bajo su cuidado y aprendizaje, todos nos quedamos sorprendidos. Los trompos bailan con el cuerpo de sus jugadores, se lanzan al aire infinitas veces y nunca tocan el suelo.

Esta mosca hipnótica, que gira alrededor de su propio eje en el espacio, sigue encantando, una y otra vez, a personas de todo el mundo sin explicaciones causales. Dominar esta danza animada y aérea ejecutada por la cima es el deseo de muchos jugadores. Durand2012, p.

60, inspirándose en Merleau-Ponty, considera que «todo el cuerpo colabora en la constitución de la imagen», y que existe «una estrecha concomitancia entre los gestos corporales, los centros nerviosos y las representaciones simbólicas». En esta perspectiva antropológica, el lenguaje corporal se considera también como un lenguaje simbólico, es decir, de generación de sentido para la existencia humana, por lo que quizás la insistencia existencial en la realización de determinados gestos.