Tendon de la fascia lata

Chris Mallac examina la anatomía y la biomecánica relevantes del tensor de la fascia lata. Explica, qué papel juega en el dolor y la disfunción, y qué se puede hacer en presencia de un músculo TFL tenso e hiperactivo Chris Paul 3 se frota la cadera después de aterrizar en el suelo, 2015. Crédito: Jayne Kamin-Oncea-USA TODAY Sports / ReutersFoto suministrada por Action Images El tensor de la fascia latae TFL es un músculo de la cadera bien conocido por los terapeutas de rehabilitación y los profesionales de la salud aliados.

Es un músculo que puede desempeñar un papel en el dolor y la disfunción de la extremidad inferior, la pelvis y la columna vertebral. Sin embargo, es poco conocido, ya que los estudios de investigación que existen sobre este músculo son escasos. Además, muchas de las investigaciones y opiniones han simplificado la anatomía exacta, no sólo del TFL, sino también su relación anatómica con la banda iliotibial ITB.

El TFL es un músculo que tiene una compleja disposición anatómica con la ITB, y desempeña varios papeles funcionales, no sólo en la producción del movimiento de la cadera, sino también en la transmisión de la tensión fascial a través de la fascia latae del muslo y la ITB especializada. Por lo tanto, el TFL también desempeña un papel clave no sólo en el apoyo postural durante la postura con una pierna, sino también en la limitación de la tensión en el fémur causada por la combinación del peso corporal, la fuerza de reacción del suelo y la forma en que éstos crean fuerzas de flexión únicas en el fémur. Músculo tensor de la fascia lata: ¿quieres saber más sobre él?

Nuestros atractivos vídeos, cuestionarios interactivos, artículos en profundidad y atlas en HD están aquí para que obtengas los mejores resultados más rápidamente. A pesar del creciente reconocimiento de los desgarros del tendón abductor y del beneficio potencial de la reparación quirúrgica en determinados pacientes, existe una escasez de bibliografía que describa las implicaciones clínicas de factores más matizados, como la hipertrofia del TFL de la fascia lata y la infiltración de grasa [1-4]. En una cohorte de osteoartríticos se ha observado atrofia y debilidad del glúteo medio y el mínimo, que se correlacionaron con la gravedad de la artritis [3, 5].

Otra cohorte de pacientes con patología del tendón abductor mostró una mayor hipertrofia del TFL, aunque se incluyeron pacientes con antecedentes de artroplastia total de cadera ipsilateral [1]. La hipertrofia del TFL no se observó en una cohorte femenina de pacientes con dolor lateral de cadera [6]. El propósito del presente estudio es investigar la relación entre la hipertrofia del TFL y la IF en pacientes con desgarros del tendón abductor.

Creemos que los pacientes con una mayor IF de los tendones abductores tendrán un mayor tamaño del TFL, medido por el área transversal CSA y la relación de volumen en una resonancia magnética axial. La IRM no sólo permite identificar los desgarros, sino también evaluar el grado de atrofia y la IF de los músculos, lo que puede indicar la cronicidad de los desgarros. Además, la RM puede identificar la hipertrofia de los músculos que rodean la cadera, como el tensor de la fascia lata TFL. La clasificación de Goutallier es una técnica similar que utiliza la RM para distinguir entre músculo y tejido fibroso/graso tras desgarros del manguito rotador [13-15].

El sistema de clasificación de Goutallier va de 0 a 4 y se determina por la relación entre el músculo normal y la IF. Fuchs et al. [14] propusieron una escala simplificada y más fiable de 3 puntos que se vio favorecida por la aplicación de la RM. Esta escala combinaba los grados 0 y 1 de Goutallier, que consistían en una IF normal o mínima, el grado 2 seguía siendo más músculo que grasa y los grados 3 y 4 combinaban más grasa que músculo. Las limitaciones de la clasificación de Goutallier incluyen la falta de aceptación generalizada de un sistema de clasificación, las alteraciones anatómicas que pueden distorsionar los hallazgos de las imágenes y la subjetividad del sistema de clasificación.

A pesar de estas limitaciones, la mayoría de los estudios muestran una concordancia moderada o buena [13, 16]. Describir las características anatómicas relevantes de la fascia lata, la banda iliotibial, la fascia aponeurótica glútea y el tensor de la fascia lata. La nalga y el muslo están revestidos por una compleja disposición de fascias y aponeurosis que actúan en concierto con la musculatura para ayudar a las personas a mantener una postura erguida mientras están de pie.

Aunque el término fascia lata se refiere sistemáticamente a la fascia profunda que recubre la musculatura del muslo, existen variaciones en la bibliografía sobre anatomía en lo que respecta a su anatomía detallada, en particular a sus anclajes pélvicos. Según Netter 5, la FL es el segmento superior de una estructura similar a una media que recubre los músculos de la cadera y el muslo y es notablemente más gruesa y fuerte en las regiones donde recibe aportes tendinosos. Es más grueso en la parte superior y lateral del muslo, donde recibe una expansión fibrosa del glúteo mayor y una unión del TFL 6.

Esta región engrosada del FL, denominada ITB o tracto iliotibial, es una banda prominente de tejido fascial orientada longitudinalmente que se extiende distalmente a lo largo de todo el muslo lateral y se une distalmente al tubérculo de Gerdy en la tibia anterolateral. – Anatomía general: